Formatos de trabajo
Cada formato responde a un uso distinto del retrato: una imagen para tu perfil profesional no pide lo mismo que una serie familiar o una sesión editorial. Aquí está el detalle de lo que incluye cada uno, para que elijas con calma.
Pensado para quienes necesitan una imagen que sostenga su presencia: perfil de LinkedIn, página web personal, currículum visual o simplemente un retrato bien hecho. Antes de la sesión definimos el concepto, el vestuario y el fondo. En estudio trabajamos con luz de ventana o flash suave, según lo que quieras comunicar. La sesión dura alrededor de una hora y la entrega incluye una selección curada de imágenes editadas en color.
Un formato más relajado, pensado para capturar la dinámica real del grupo sin poses forzadas. Podemos trabajar en el estudio con un fondo neutro o buscar un exterior con buena luz natural, según la temporada y la preferencia de la familia. La sesión incluye orientación previa sobre colores de vestuario y horarios recomendados. Se entregan tomas grupales, retratos individuales de cada miembro y algunas variantes en blanco y negro.
Para profesionales, emprendedores y equipos que necesitan un conjunto coherente de imágenes: retrato principal, variantes de medio cuerpo y detalles que acompañen una biografía o un sitio web. Incluye una consulta más extensa para definir el tono, dos o tres cambios de vestuario y una edición que mantenga la naturalidad de la piel. El resultado es un set de imágenes que funciona tanto en digital como en material impreso.
Un formato para artistas, músicos o creadores que preparan una portada, un dossier de prensa o una serie con dirección de arte más marcada. Aquí el trabajo empieza antes: definimos la paleta, el vestuario, la locación y la atmósfera general de las imágenes. La sesión puede durar medio día y la entrega incluye una selección amplia con edición de color cuidada. Es un proceso más lento, pero el resultado suele ser una serie que se sostiene sola.
¿No sabes cuál formato se ajusta mejor a lo que necesitas? La consulta previa es gratuita y sirve justamente para resolver eso: hablamos del uso de las imágenes, el tono que buscas y los detalles prácticos de la sesión.
Antes de reservar una sesión conviene tener claros algunos puntos sobre el alcance del trabajo, la entrega y lo que implica la dirección de arte. Aquí quedan definidos los términos que suelen generar dudas.
La consulta forma parte de la sesión y no se cobra aparte. En esa conversación se define el concepto, se revisan referencias de vestuario y se acuerda si la sesión será en estudio o en locación. También se confirma el número de personas y los cambios de look, porque eso modifica la duración del trabajo.
La entrega digital incluye una curaduría previa: se descartan las tomas con expresión forzada, ojos cerrados o problemas técnicos de enfoque. El cliente recibe las imágenes finales en alta resolución, con edición de color y listas para imprimir o publicar. No se entregan archivos sin editar.
Las imágenes entregadas pueden usarse para fines personales y profesionales: perfiles en redes, currículum, portafolio, material corporativo o prensa. Si la sesión se realiza con fines editoriales o comerciales que requieran cesión de derechos ampliada, eso se pacta por escrito antes de la fecha.
Si necesitas mover la fecha de la sesión, avísanos con al menos cuarenta y ocho horas de anticipación. La reprogramación no tiene costo adicional dentro de los siguientes treinta días. Las sesiones canceladas con menos de veinticuatro horas de aviso no son reembolsables, porque el espacio y el tiempo ya fueron reservados.
La guía de vestuario se envía después de la consulta, con sugerencias según el concepto acordado. Para retratos en estudio, los tonos neutros y las texturas lisas suelen funcionar mejor. Evita estampados muy pequeños o brillos excesivos, porque compiten con la expresión y complican la edición.
El tiempo de entrega depende del volumen de la sesión. Para un book individual suele ser de cinco a siete días hábiles; para sesiones grupales o con varios cambios de vestuario, puede extenderse hasta diez días. Si necesitas una selección urgente para una fecha concreta, indícalo en la consulta y lo coordinamos.
¿Prefieres resolverlo en una llamada?
Si alguna de estas condiciones no responde tu caso, escríbenos y te aclaramos la duda antes de agendar. También podemos ajustar el formato de la sesión a una necesidad puntual.
Consultar disponibilidadNo hablamos de poses perfectas ni de resultados irreales. Los comentarios que recibimos suelen girar alrededor de algo más simple: sentirse cómodos frente a la cámara y reconocerse en las imágenes finales.
Antes de la sesión pensaba que tendría que improvisar poses y gestos. Pero Andrew fue dando indicaciones precisas, una a una, y eso cambió todo el ritmo de la sesión. Terminamos antes de lo previsto y con más imágenes de las que imaginaba.
Lo que más valoro es que las fotos no se sienten forzadas. Hay una naturalidad en la expresión que normalmente no logro en otros estudios. Usé una de las imágenes para mi perfil profesional y recibí comentarios positivos de colegas.
Me ayudaron a elegir tres opciones de ropa que funcionaban con el fondo y la luz del estudio. Sin esa guía, probablemente habría llevado prendas con estampados que distraen. El resultado fue mucho más limpio y coherente.
No recibí cientos de archivos sin editar. Fue un set curado, con color consistente y en resolución adecuada para web e impresión. Eso me ahorró tiempo y me permitió publicar las fotos el mismo día.