Un retrato que no parece posado
Llegué nerviosa porque no sé sonreír para una cámara. Andrew me fue guiando con indicaciones muy simples y en quince minutos ya me sentía en una conversación normal. Las fotos salieron naturales, con una luz suave que no me hizo ver artificial. Usé una de esas imágenes para mi perfil de LinkedIn y varias colegas me preguntaron quién las había tomado.